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Análisis de Unnatural Selection, nuevo disco de Havok

Sergio Agudo

Cuando has lanzado dos piedras angulares de un estilo con tus dos primeros discos y has editado un EP a la altura de las circunstancias, suele ocurrir que el público tienda a esperar mucho de ti. Unnatural Selection venía con mucha expectación respecto a lo que Havok podían o no hacer, y he de decir que cumple con lo prometido aprobando con matícula de honor. Burn fue un puñetazo en la cara, Time Is Up un ejercicio descarado y sin frenos de thrash metal salvaje y sediento de sangre, y el EP Point of No Return (especialmente el tema título) tenía momentos estelares. Unnatural Selection es más de lo mismo: caña, caña y de postre, más caña. Y además, se permiten el lujo de rozar la perfección, editando uno de esos discos que definen carreras.

El disco

Unnatural Selection retoma al grupo donde Time Is Up lo dejó: Los riffs que cortan como cuchillas, las baterías demoledoras y ese bajo responsable de dotar de muchísima solidez a las guitarras siguen estando ahí. Los mob chants al más puro estilo hardcore siguen haciendo acto de presencia y los guiños a Testament, Metallica y Slayer siguen siendo más que evidentes, pero han cambiado la percepción que tengo sobre Havok. La técnica de la que hacen gala es envidiable, pero cuando llegamos a las voces de David Sanchez se aprecia un cambio sustancial respecto a anteriores entregas: la bestia de Havok ha sido domada y sólo sale a cazar cuando le dejan. Ya no es ese animal salvaje y sediento de carne fresca que deambulaba por la jungla thrasher en los dos primeros álbumes de los de Denver y al principio le restaba enteros al disco, pero cuando ya llevaba tres canciones en la escucha empecé a entender por qué.

En detalle

Sin embargo, han conseguido que tema a tema y en conjunto suene mucho más redondo que sus anteriores entregas. Ya habían compuesto canciones de factura memorable con sencillos como Covering Fire o D.O.A., pero creo que esta es la primera vez en las que Havok han conseguido tener hit singles de los de verdad, de esos que se te pegan y no te sueltan. Resumiéndolo en unos pocos temas, me quedo con I Am the State, Give Me Liberty… or Give Me Death, It Is True, Living Nightmare y Waste of Life, aunque se han sacado de la chistera un disco sin fisuras en el que no hay relleno en absoluto y todas las canciones valen la pena por una razón o por otra (y discos como este no abundan mucho). La versión del Children of the Grave de Black Sabbath también se merece una mención especial porque les ha quedado sublime. Aquí os dejo el vídeo perteneciente a Give Me Liberty… or Give Me Death, una crítica feroz al gobierno estadounidense y más en concreto a los escándalos de espionaje de la NSA:

A nivel individual insisto en que técnicamente siguen en esa línea tan complicada de seguir que aúna los pasajes más enrevesados y retorcidos con la urgencia y la inmediatez de un estilo como el thrash metal. Reece Scruggs y David Sanchez son dos guitarristas a tener en cuenta en su género, por no hablar de la batería de Pete Webber que día a día se acerca más a ser referencia e influencia. El nuevo miembro del grupo es el bajista David Leon, y me encanta su estilo: Tiene mucha creatividad y no sólo dota de empaque al sonido del grupo, sino que además sabe adornar sus líneas en el momento oportuno haciendo de su ejecución algo muy divertido de escuchar.

Antes os hablaba de que las voces de David Sanchez suenan más domadas, pero en realidad lo que intenta es añadir matices y profundidad a un estilo que por norma general no los suele admitir. Lo hace sin salirse del patrón y encaja a la perfección con el sonido habitual de Havok, consiguiendo, como os digo más arriba, que cada canción suene más redonda y completa que en anteriores entregas.

Conclusiones

100

La verdad es que podría resumir todas mis conclusiones en una sola palabra y dejar este apartado prácticamente vacío, pero aún con todo me voy a extender un poco para decir que lo compréis sin dudarlo. Es una inversión segura. Os atrapará desde el primer momento y no os soltará hasta que acabe. He tenido una sensación muy positiva escuchándolo que no tengo muy a menudo, y que sólo he tenido con álbumes que hoy se consideran clásicos. Creo que Havok se merecen estar en la nueva lista de los Big Four si algún día se llega a elaborar, este disco es la prueba definitiva de ello.