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Rescatando discos: The Smiths – The Queen is Dead (1986)

Loren Rodriguez

Desde la aparición del grupo, en 1983, este cuarteto no dejó indiferentes ni a la crítica ni al público. Ya habían logrado el éxito y el reconocimiento con sus dos discos anteriores pero fue con The Queen is Dead con el que llegaron a la cima.

En este disco se pone de manifiesto la esencia de The Smiths. Letras irónicas, sarcásticas, irreverentes o escandalosas (el título del disco ya es toda una declaración de intenciones) y un estilo musical inconfundible donde destaca la guitarra de Johnny Marr y la inconfundible interpretación de Morrisey.

Si hablamos de ser políticamente incorrectos The Queen is Dead no deja lugar a equívoco. El tema es un auténtico alegato contra la monarquía y estrofas como “Podemos dar un paseo y hablar de cosas preciosas, como el amor, la ley o la pobreza” o “Charles, ¿no se te ocurrirá aparecer en la portada del Daily Mail vestido con el velo de novia de tu madre?” dejan bien a las claras su opinión respecto a la Familia Real. Otra institución que tampoco queda en buen lugar es la Iglesia en Vicar in a Tutu.

El grupo también carga contra la propia industria discográfica y lo que la rodea, The Boy with the Thorn in his Side, Frankly, Mr. Shankly o Some Girls are Bigger than Others son claros ejemplos.

Pero más allá del sesgo reivindicativo que siempre tuvo la música de este cuarteto este disco pasa a considerarse como el mejor del grupo porque contiene auténticas joyas. El propio Morrisey declaró años después que The Boy with de Thorn in his Side es su tema favorito.

Los “riffs” de guitarra de Johnny Marr son otra seña de identidad del grupo. Uno de los que ha pasado a la historia es sin duda Bigmouth Strikes Again otro tema polémico tampoco exento de ironía.

Pero también hay un hueco para el amor y el desamor entre las canciones de The Smiths, siempre visto desde su prisma personal. El grupo siempre ha tenido en cuenta a los perdedores y en Know It’s Over podemos encontrar un tema desgarrador, rayando la depresión, sobre el fracaso amoroso.

Pero si hay una canción de amor que puede pasar a la historia en el repertorio de The Smiths es sin duda There is a light that never goes out.

Después de este disco el grupo sólo sacaría uno más antes de separarse. Las malas relaciones entre Morrisey y Marr supusieron el fin de un banda de ha inspirado a gente como Oasis o Coldplay, entre muchos otros, y que para muchos alcanzó la categoría de mito.