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Diez razones por las que amar a Iron Maiden

Sergio Agudo

Lo quieran muchos o no, Iron Maiden son uno de los grupos británicos con más exito de los últimos treinta y cinco años, y nos referimos a la música en general. Puede que no sean el favorito de gran parte de los fans del metal, pero hay que reconocer que se han sabido mantener en la cresta de la ola pese a haber tenido poco o inexistente apoyo de las fórmulas tradicionales. Han conseguido mantenerse por delante de otros contemporáneos suyos y seguir resultando atractivos al público a pesar del paso de los años, y a día de hoy siguen siendo capaces de sorpender a sus seguidores.

Es por estos motivos por los que creo que todo el mundo debería prestarles atencion, y cuando digo “todo el mundo” hablo de forma literal. Pero, por si no fuera suficiente, voy a ofreceros diez razones más para que al menos sean tenidos más en cuenta por el público general.

1 – El tiempo no ha disminuido su atractivo

Las modas van y vienen, los gobiernos se suceden unos a otros y las mareas suben y bajan, pero Iron Maiden llevan desde 1980 apostando fuerte por un sonido en el que creen y que no piensan cambiar. Cierto, podría parecer que tras casi 35 años de carrera discográfica se llegaría a un momento de estancamiento artístico con terribles consecuencias para la banda y quienes la siguen de cerca, pero no ha sido así. En un caso muy similar al de los nunca suficientemente añorados Ramones, las bases estaban tan bien construidas que nunca ha sido necesario renovarse o morir.

2 – Eddie

Es innegable que lo primero que te llama la atención de los discos de Iron Maiden cuando no los conoces es el personaje que puebla todas y cada una de las portadas, y que además es su mayor seña de identidad: Hablamos de Edward T. Head, más conocido para todos nosotros como Eddie. Esta mascota se ha convertido en una de las más brillantes estrategias de marketing de la industria musical, haciendo fácilmente reconocible al grupo a un simple golpe de vista. Además hemos podido verlo en multitud de encarnaciones y de guisas, que van desde pistolero futurista en el álbum Somewhere in Time a momia egipcia en Powerslave.

3 – Las armonías de guitarra

Si hay algo distintivo en el apartado musical que no sea la voz de Bruce Dickinson y que siempre ha acompañado al grupo inglés son las melodías armonizadas de Dave Murray y Adrian Smith, aunque también habría que meter en el saco a Janick Gers. Están presentes a lo largo de toda su discografía y son otra gran seña de identidad de los británicos. Con sólo escucharlas ya sabes quién es el responsable.

4 – Lecciones de historia hechas música

Esto en un principio fue un punto muy curioso a su favor, ya que a los grupos de heavy metal siempre se les achacó ser misóginas y violentas. En algunos casos puede ser cierto, pero Iron Maiden siempre han buscado letras que ahondan en los anales de la historia para transmitir un mensaje. Como ejemplos quedan Invaders sobre la llegada de los vikingos a Gran Bretaña, Run to the Hills sobre la guerra por la conquista del oeste de los actuales Estados Unidos o Montsegur que habla sobre los cátaros. Para que luego digan que el rock no es cultura.

5 – El mejor espectáculo a este lado de la Vía Láctea

Cuando vas a un concierto de Iron Maiden vas a ver pirotecnia, vas a ver un increíble despliegue teatral con una escenografía de primer nivel, vas a ver un Eddie gigantesco creando el caos en el escenario, vas a ver un señor grupo dándolo todo y en el proceso vas a escuchar música, aunque la experiencia que suponen todos estos factores juntos no puede ser descrita con palabras. Y hablo desde el conocimiento, concretamente de 4 veces que he ido a verles.

6 – Steve Harris

Desde que fundó el grupo en la mañana de Navidad de 1975, Steve Harris siempre ha sido la presencia inalterable a lo largo de los ya casi 40 años de historia de la banda. Él y sólo el es la sangre que mantiene al combo con vida. Siempre ha tenido muy clara su visión de lo que el rock debería ser y se ha concentrado en mostrarla a las masas y mantenerla viva durante todo este tiempo.

7 – El “galope”

Hasta que Iron Maiden llegaron, el heavy metal ofrecía impacto, fuerza y virtuosismo, pero ellos cambiaron las reglas del juego. Desarrollaron un patrón que coloquialmente se conoce como “galope” y que suena a tal cuando se toca a altas velocidades, especialmente cuando el bajo de Steve Harris y la batería de Nicko McBrain son los principales responsables. Este patrón rítmico se ha hecho tan característico que cuando alguien lo usa se piensa inmediatamente que los están plagiando.

8 – Bandas sonoras de cine

¿Alguien de vosotros ha visto la película Dune? Si no es así escuchad To Tame a Land del disco Piece of Mind y podréis haceros una idea sobre el argumento. Para el grupo el cine es una gran inspiración. No es la única canción con referencias al celuloide, ya que The Clansman está inspirada en Braveheart, Man on the Edge en Un Día de Furia y The Wicker Man en El Hombre de Mimbre, un clásico del cine de 1973.

9 – Ed Force One

¿Qué otro grupo no sólo tiene su propio jet privado, sino que además lo pilota su vocalista? Pues no muchos, pero gracias a esta aventura Iron Maiden han conseguido redefinir el concepto de las giras, han logrado llegar a más lugares y han conseguido reducir costes derivados en el proceso.

10 – El legado de Maiden

Después de todo este tiempo siguen adelante y no parece que tengan planes inmediatos de parar. Más de tres décadas de carrera discográfica y casi cuatro en total dan para mucho, entre otras cosas para ganarse un lugar en el reducido club de los imprescindibles, esos que consiguen que su música trascienda el paso del tiempo y aliente la imaginación de generaciones de fans del heavy metal. En total tienen quince álbumes de estudio y no me extrañaría nada que la lista se ampliase próximamente.

Esto, sin embargo, no significa que siempre les haya sido fácil. Cuando Bruce Dickinson dejó el grupo en 1992 dijo que Iron Maiden “ya no daba más de sí”, y muchos pensaron que sin la voz del carismático frontman Maiden estaban acabados. Desde la banda les demostraron que estaban equivocados fichando a Blaze Bayley y siguiendo adelante, pero el regreso de Dickinson a Iron Maiden en 1999 abrió un nuevo período de bonanza crítica y comercial que se extiende hasta el día de hoy.

Yo, personalmente, espero que duren muchos años más. UP THE IRONS!