Análisis de La Ira, el nuevo disco de Hamlet

Análisis de La Ira, el nuevo disco de Hamlet

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Hamlet-La-Ira Ya hacen más de 20 días que tenemos disponible el último álbum de estudio de los veteranos Hamlet y, por uno o por otro, no había podido dedicarle el tiempo necesario; a pesar de llevar tiempo esperando por él. De hecho tengo la sensación de que no lo he exprimido suficiente antes de ponerme a hacer la reseña. Y es que en las primeras escuchas no acabó de convencerme, pero en las posteriores, este disco no ha dejado de crecer.

El disco

Pocas veces el nombre de un disco está tan bien seleccionado. No me imagino al grupo en largas reuniones para bautizar a su retoño. Ira y agresividad rezuman por todas partes en un álbum lleno de riffs pesados, voces directas y ritmos intensos. Poca decoración vamos a encontrar en un disco que es ante todo honesto con lo que ofrece y que prácticamente no brinda descanso alguno. En ocasiones puede resultar un tanto monótono, aunque quizás esto tenga más que ver con la numeración asignada a las canciones, pues es en la primera mitad de la grabación donde uno recibe esta sensación, que quizás no se hubiera producido con otro reparto.

Con un artwork diseñado por Víctor García Tapia (ex Toundra) y producido por por los propios Hamlet, La Ira nos regala 11 cortes (+2 bonus track) que siguen la linea marcada por sus dos últimos trabajos (Amnesia y La puta y el diablo). Desde los 2009 los madrileños han ido endureciendo sus riffs y la voz de Molly ha ido ganando en agresividad, tanto que en la actualidad coquetean con las versiones más extremas del metal, aunque sin llegar a adentrarse del todo. Sirva como ejemplo para quien no haya escuchado el disco, las similitudes que podemos encontrar (y hablo de pequeños tramos repartidos por todo el LP), con el sonido de la época más reciente de In Flames. De hecho, La Ira es mejor disco de In Flames que los últimos trabajos que han publicado los suecos.

En detalle

La monotonía de la que antes hablaba se rompe en temas como Mi Religión o Nadie Más (en la que es inevitable acordarse de Def Con Dos) con unos riffs iniciales muy acertados. Y cuando me refería a cierta banda nórdica, lo hacía por canciones como Ciudad de Dios o Irreductibles donde juegan un poco con el death metal melódico. Resumiendo, es en la segunda mitad del disco donde personalmente me encuentro más a gusto (sin llegar a sentir malestar en la primera), pues a las ya mencionadas Nadie Más, Ciudad de Dios e Irreductibles, se unen Sin tiempo que perder (la que más podría llevar el sello 100% Hamlet) y el duo de brutalidad que forman Miseria y Niega, que técnicamente cierra el disco (si no tenemos en cuenta los bonus track).

Conclusiones

75

Hamlet no habrá inventado la pólvora, ni nos ha sorprendido con algo completamente nuevo para ellos, ni han presentado un trabajo en el que todo encaja al 100%. Por eso este disco se queda en notable y no llega al sobresaliente, pero que la nota (la cuál es siempre una opinión personal) no te lleve a engaño. La Ira es un disco muy coherente con la carrera de Hamlet y suficientemente sólido. Once cortes(o trece, según se mire) que si bien pueden no resultar lo suficientemente atractivos para su escucha ininterrumpida (aunque la segunda mitad del disco sí lo es), estoy convencido de que funcionarán a la perfección donde realmente le importa a los madrileños: en directo. Lo que es seguro es que este álbum les va a dejar exhaustos en esta gira.

Análisis | Ascension Lost (Thulcandra)

Análisis | IV (Toundra)

Análisis | Impact Velocity (Menace)

Archivado en Hamlet, Lanzamientos, Metal, Novedades
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Comentarios (18)

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